Tu indiferencia hace la diferencia
- Gerardo Credes
- 3 ago
- 2 min de lectura

El autoritarismo surge de una serie de abusos sistemáticos perpetrados por políticos autoritarios con el fin de perpetuarse en el poder indefinidamente.
El precio que las personas buenas pagan por su indiferencia hacia los asuntos públicos es ser gobernados por personas malvadas.
PLATÓN
Algunos identifican a los autoritarios rápidamente, mientras que otros tardan o nunca lo logran.
A lo largo de la historia de la humanidad, este patrón se ha repetido. Los autoritarios atacan a las minorías y los demás lo ignoran hasta que es demasiado tarde.
El jefe con bota de hierro
observa la plaza desde arriba.
Busca en la sombra al diferente,
al que no canta su misma marcha.
Llegan con torres y cadenas,
señalan con el dedo al hermano.
Dicen que sobra el que camina lento,
el que habla otra lengua, el que ama diferente.
Rodean las casas del barrio,
quieren borrar la risa y el grito.
Creen que el miedo es una barrera,
creen que el silencio les pertenece.
Pero la voz no se quiebra en el lodo.
Bajo la sombra del puño cerrado,
una chispa enciende la noche:
la justa rabia de estar vivos.
Van llenando el discurso de odio y siembran miedo. Se comen a nuestras mascotas, te quitan el trabajo, México envió lo peor, traficantes y violadores, pandilleros en tus barrios, sangre impura, enfermedades, y así ganan el apoyo de los más débiles, aquellos que culpan a otros de sus fracasos. Elimina DEI, quiere eliminar la enmienda 14, desea desnaturalizar a algunos americanos, envía a personas a prisiones extranjeras, crea cuerpos que no respetan los derechos básicos, se meten en las casas a la fuerza sin órdenes judiciales, abusan y violan a detenidas, asesinan en video, a sangre fría y la gente mira hacia otro lado. Ahora va contra los comunistas, ya hay varias leyes listas y aquí ya no importa el color. Tiene su propia policía federal que solo responde al presidente. Tiene paramilitares, perdonados, armados, listos para ejecutar cualquier misión. Si aún no entiendes el artículo, eres de los que mira hacia otro lado, pero algún día te alcanzará.
Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no dije nada porque no era comunista. Luego vinieron por los judíos, y yo no dije nada porque no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada porque no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos, y yo no dije nada porque era protestante. Luego vinieron por mí, pero para entonces ya no quedaba nadie que dijera nada.




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