Mejorar la Democracia y La Republica
- Gerardo Credes
- 3 ago
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La democracia y la república son conceptos diferentes pero complementarios que definen cómo se organiza y ejerce el poder en un país: la democracia se centra en quién tiene el poder y cómo se elige a los gobernantes mediante el voto popular, mientras que la república establece cómo se organiza el Estado bajo la ley y el bien común. Juntas, forman el sistema de democracia representativa que busca proteger los derechos de todos.
Puedes consultar más detalles sobre Democracia y República en la Enciclopedia Británica. [1]
Qué es la Democracia
Poder del pueblo: Significa que la autoridad emana de los ciudadanos a través del voto y la participación.
Regla de la mayoría: Las decisiones principales y los líderes se eligen según lo que prefiere la mayoría de la población.
Libertad de elegir: Permite que las personas opinen, cambien a sus gobernantes y participen en la vida política.
Qué es la República
Cosa pública: Significa que el país pertenece a todos los ciudadanos y no a un rey o grupo privado.
División de poderes: El poder se divide en partes independientes (ejecutivo, legislativo y judicial) para evitar abusos.
Imperio de la ley: Se rige por una constitución escrita que establece límites claros al gobierno para proteger los derechos de todos, incluidas las minorías.
Ahora que conocemos ambos conceptos, podemos comenzar a discutir sobre el tema. Varios filósofos históricos, como Platón, Aristóteles y Friedrich Nietzsche, criticaron la democracia, argumentando que este sistema conducía a la ignorancia, al caos o a la decadencia social al dejar el poder en manos de la masa en lugar de la sabiduría.
La democracia es caótica porque la gente vota por individuos inadecuados y no por los mejor preparados. Los motivan muchas cosas: el carisma del político, la religión, aunque los Estados deben ser laicos, y otros factores como la economía, las leyes, la gestión de bienes públicos y la seguridad nacional. La mayoría de las personas realmente vota por su partido, por fanatismo, por quien representa sus odios personales o para mantener un status quo. Muchos creen que esto no es cierto, pero lo es, y la gente llega a convencerse de que está haciendo lo mejor, aun sabiendo la calidad moral de la persona por la que votan. Podríamos hablar sobre esto extensamente, pero los convencidos nunca cambiarán de opinión, y quienes saben que lo que decimos es real no necesitan más explicaciones.
Así también el esquema de La República (Representativa) va decayendo. Una gran idea que no contó con el desorden humano. El equilibrio de poderes desaparece porque incluso las cortes se han politizado. En 1787 se creó la figura presidencial en EE. UU. Todo era un caos sin un poder ejecutivo central; los Estados se comportaban como países separados y hasta declaraban guerras por su cuenta. A Washington le habrían ofrecido ser Rey de EE. UU. Por supuesto que dijo que no, pero ya se estaba preparando la figura presidencial con poderes limitados, límites de tiempo, etc., para no repetir los problemas de los reinados. Obviamente, ya sabemos en qué terminó todo eso doscientos y tantos años después. Los primeros ministros de países europeos y Canadá no tienen una Casa Blanca. Como dice el estoicismo, preocupémonos ahora por el presente. Ya aprendimos la lección, ¿cómo vamos a eliminar los errores?
En la nueva República, los poderes seguirían igual excepto el ejecutivo. Ya hablaremos de eso. Lo más importante de la nueva república es quitarle a los políticos la elección representativa de quienes controlan los departamentos o ministerios. Así, a nivel federal, los encargados de la Economía y todos sus derivados deberán ser escogidos por economistas. Los nuevos jueces de la corte suprema, por abogados; las autoridades de educación, por educadores; los jefes de las fuerzas armadas, escogidos por primeros ministros, revisados por el congreso y ratificados por elección entre militares de carrera. Agricultura, por graduados de agricultura: Estos son los 15 departamentos actuales manejados por el ejecutivo:
Los 15 Departamentos Ejecutivos (Gabinete)
Departamento de Estado: Encargado de la política exterior y las relaciones internacionales.
Departamento del Tesoro: Administra las finanzas públicas, la recaudación de impuestos y la moneda.
Departamento de Defensa: Dirige las fuerzas armadas y la seguridad militar.
Departamento de Justicia: Aplica la ley y representa legalmente al gobierno (liderado por el fiscal general).
Departamento del Interior: Gestiona los recursos naturales, parques nacionales y tierras públicas.
Departamento de Agricultura (USDA): Regula la agricultura, la alimentación y la silvicultura.
Departamento de Comercio: Promueve el crecimiento económico y el empleo comercial.
Departamento de Trabajo: Protege a los trabajadores y administra las leyes laborales.
Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS): Administra programas de salud pública y bienestar social.
Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD): Regula las políticas de vivienda y desarrollo de las ciudades.
Departamento de Transporte: Administra las carreteras, la aviación y los sistemas de transporte.
Departamento de Energía: Controla la política energética y la seguridad nuclear.
Departamento de Educación: Establece directrices y ayudas financieras para las escuelas.
Departamento de Asuntos de los Veteranos: Atiende los beneficios médicos y sociales de los exmilitares.
Departamento de Seguridad Nacional (DHS): Protege las fronteras, la seguridad interior y maneja la inmigración.
y para prevenir futuros conflictos, crear leyes estrictas para las universidades que otorguen títulos con responsabilidad directa sobre las personas que gestionan la universidad. Esto, obviamente, no se puede dejar en manos de la moral y las buenas costumbres. Hay que ser contundentes porque es el origen de todo.
Habrá otros cargos que serán por elección popular, pero estos deberán contar con una segunda vuelta electoral. Así eliminamos el problema de los dos partidos únicos. Las contribuciones de personas naturales, nunca de empresas, estarán limitadas a un monto pequeño. Eliminación de la figura presidencial y creación del primer ministro.
Seguiremos con el principio de subsidiariedad para la elección de autoridades regionales, pero igualmente con meritocracia para el voto.
No podemos ser inclusivos cuando se trata de manejar el futuro y presente de todos. Para la elección de autoridades federales, se deberá dejar decidir solo a los más capacitados. Si hay un déficit presupuestario, las autoridades del Congreso deberán renunciar todas al final de su mandato y no podrán postularse para una nueva elección nunca más.




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