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EL PROGRAMA

  • Foto del escritor: Gerardo Credes
    Gerardo Credes
  • 18 may
  • 2 min de lectura

Sabes porque los llaman programas a los programas de television?


Las personas deben desarrollar su propia conciencia. ¿Suena extraño, quizás extravagante? La mayoría acepta como ciertas una serie de creencias inculcadas a través de un sistema coordinado.


Muchas personas piensan que tienen ideas propias, pero gran parte de sus pensamientos, gustos y deseos han sido moldeados lentamente por los medios de comunicación, la publicidad y las redes sociales. Vivimos rodeados de mensajes constantes que nos indican qué es bello, qué es exitoso, qué debemos comprar e incluso cómo vivir.

Un ejemplo claro es la belleza. Hace algunas décadas, ciertos tipos de cuerpo, ropa o estilos no se consideraban “perfectos”. Sin embargo, películas, revistas, televisión e internet comenzaron a repetir una misma imagen miles de veces hasta convertirla en un estándar. Con el tiempo, millones de personas empezaron a creer que esa visión artificial era natural y verdadera. La industria no solo vende productos; vende inseguridades y luego ofrece la solución.


Lo mismo sucede con ideas políticas, estilos de vida y formas de pensar. Muchas opiniones que parecen propias son, en realidad, ecos de mensajes repetidos diariamente. Cuando una idea aparece constantemente en pantallas y conversaciones, el cerebro comienza a aceptarla como normal sin cuestionarla demasiado.


Pensar por uno mismo requiere esfuerzo. Implica detenerse, analizar y preguntarse: “¿Realmente creo esto porque lo reflexioné profundamente o porque lo escuché mil veces?” En una sociedad saturada de información, la verdadera libertad no consiste solo en poder hablar, sino en mantener la capacidad de pensar de manera independiente.


Así es como las personas deciden creer en mentiras.


¿Y cómo combatir esto? La respuesta es que cada individuo necesita sacar sus propias conclusiones sobre lo que cree y lo que no. La lectura nos permite crear nuestro propio mundo de creencias.


¿Por qué hablar de esto en un blog de Economía? Es necesario entender el mundo que te rodea para saber cómo te afecta. Una vez logrado esto, con criterio propio, no por fanatismo, puedes comenzar a decidir a quién asignas para manejar la economía.


Sí, vives en una matriz, pero no artificial. ¿Eres tú el esclavo o estás despierto?


Patriotismo, seguir a un equipo, la moda, la forma de caminar, de comportarse, democracia, guerra, naturaleza, canciones, artistas, Pan y circo.


 
 
 

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