Control de Tasas de Interes
- Gerardo Credes
- hace 4 días
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El control de la tasa de interés es la herramienta principal que utilizan los bancos centrales para regular la cantidad de dinero en circulación, controlar la inflación y estimular o frenar la economía de un país.
A nivel global, las decisiones de instituciones como la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) o los bancos centrales locales dictan el costo del dinero tanto para los bancos comerciales como para los ciudadanos.
Crisis de 1929
Ocasionada por excesos monetarios y control de tasas de interes.
Crisis de 2008
Ocasionada por excesos monetarios y control de tasas de interes.
2026
Excesos monetarios y control de tasas de interes.
Todas las administraciones populistas aspiran a controlar las tasas de interés. Por esta razón, observamos a la administración actual atacando desde todos los ángulos para mantener las tasas bajas.

Cuando las tasas de interés son bajas, se venden casas, se inician negocios, la gente compra carros y el crédito se dispara. La historia siempre se repite: se abusa creando dinero, se mantienen los intereses bajos, comienzan las burbujas económicas y empieza la inflación. Entonces, se deben subir las tasas y llega la depresión.
Todos sabemos que las tasas de interés altas son para recoger los excesos monetarios. Intereses muy altos frenan la economía. Por eso ocurrió lo de 2008 y 1929. Hay corrientes en economía, como los monetaristas de Milton Friedman y la escuela austriaca. En 1929, debido al bajo interés, se crearon burbujas en muchas áreas. A cualquiera se le otorgaba crédito. En 2008 también ocurrió. No solo había un déficit del gobierno de Bush, sino que todas las grandes compañías a nivel mundial inundaron el mercado de EE.UU. con dólares, ya que depositaban el dinero de sus ventas en los bancos de EE.UU. Por ejemplo, casi todas las compañías petroleras tenían sus cuentas en EE.UU. e invertían en acciones de materias primas que generaban ganancias equivalentes a un año para un banco en un día o una semana.
Por eso algunos argumentamos que fue una guerra económica, bien pensada y ejecutada desde el 11 de septiembre.
Cuando las tasas se mantienen bajas artificialmente, la economía pierde equilibrio, desaparece la mano invisible (aún más) y la mano visible del gobierno se hace presente. Al controlar las tasas, el cronómetro comienza su cuenta regresiva, como cuando un cohete va a despegar. Menos un año.
Es increíble que esto es sabido por todos los que manejan el país, pero se convierten en cómplices. La economía no puede confiar en la buena intención humana. Los gobiernos saben que crean una ilusión de bienestar cuando se gasta más y se mantienen las tasas bajas. La siguiente administración llega y, para reparar el daño, debe hacer recortes y subir tasas para detener la inflación, convirtiéndose de un día para otro en los responsables de la crisis.
Por eso la economía no debe dejarse en manos de los políticos. No basta con un sistema republicano; se necesita reforzar el control económico en manos de los economistas, que comprenden el origen y las consecuencias.
Los años 20 son conocidos como la Edad Dorada. Esto significa que los poderosos se hicieron aún más poderosos. Los gobiernos son capaces de incentivar el tabaco, la destrucción del planeta con CO2, dar agua y tierras a centros de datos, prohibir el alcohol para beneficiar a unos pocos amigos, prohibir la entrada de competencia extranjera a través de tarifas, crear leyes y cuerpos de seguridad para encarcelar a inocentes.
EE.UU. tiene el 25% de los presos del mundo, y cada uno cuesta entre 900 y 3000 dólares diarios. Esta es otra Edad Dorada. Dueños de prisiones, compañías petroleras, medios de comunicación, redes sociales, seguros, la atención médica, las compañías de automóviles, en fin, todos esos lobbies que conocemos, tienen ganancias increíbles en estos momentos. Tanto es así, que una persona que en 2004 tenía 2 mil millones de dólares ahora es un billonario.
Así que, si quieres una economía sana, no controles precios, tasas, valor del dinero de intercambio o control monetario. Si eliminamos el déficit, todo cambia para todos. Ese es un secreto de la economía.




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