top of page

La falacia de la ventana rota.

  • Foto del escritor: Gerardo Credes
    Gerardo Credes
  • hace 1 día
  • 2 min de lectura

War war stupid, Culture Club.



Quien aún apoya la guerra a estas alturas, no está usando ni la mitad de su cerebro.


Si los líderes quieren enfrentarse con misiles, deberíamos encerrarlos en un cuarto durante un mes, y quien salga vivo, gana la guerra para su país.



Para aquellos que piensan que fabricar armas y reconstruir es beneficioso, les presento la "Teoría de la Ventana Rota".


  • Un niño rompe el cristal de una tienda con una piedra.

  • El dueño debe pagar al cristalero para reparar el daño.

  • A primera vista, parece que el cristalero gana dinero y eso impulsa la actividad comercial.

  • Sin embargo, este razonamiento ignora lo que el dueño habría hecho con ese dinero si el cristal no se hubiera roto. 

El costo de oportunidad oculto

  • El dinero gastado en la reparación se desvía de otros posibles consumos.

  • El comerciante podría haber comprado un traje o invertido en mejorar su local.

  • Esa otra opción también habría generado empleo y valor de manera productiva.

  • Con la rotura, la sociedad pierde el valor del objeto destruido y se queda sin esa riqueza alternativa.


Más claro, imposible.


Las atrocidades de la guerra no son compatibles con la humanidad del siglo XXI. Millones y millones de muertos, porque algunos líderes acomplejados son venerados por grupos de fanáticos. Imaginen que hay líderes que aumentan su popularidad al iniciar una guerra.


Un pedazo de terreno para llenarlo de casas, o que tiene minerales, energía, o porque es una salida estratégica. En los siglos XVII y XVIII, los reyes dejaron de ir a las batallas. Antes, se consideraba cobarde al que se quedaba atrás dirigiendo las tropas. Para la era de la Revolución Francesa, los ejércitos servían solo a los reyes y a los más adinerados. Nada ha cambiado.


Nosotros, el resto, no queremos guerras. No queremos que asesinen en nuestro nombre.


Volviendo a la falacia de la ventana rota, podemos afirmar con total seguridad que las guerras, los desastres naturales o la destrucción de cualquier forma no ayudan a la economía.


Esa, la de la guerra, es una forma de empobrecer a la gente haciéndoles creer que reconstruir y gastar en guerra genera progreso. Otro secreto más de la Economía.

 
 
 

Comentarios


bottom of page