La Paloma y el Fascismo
Un sabio relata la historia de una paloma que, estando en un lugar abierto, fue capturada por un humano. Este humano la atrapaba todos los días a la misma hora y, usando una herramienta similar a una jeringa, la pinchaba, causando sufrimiento. Al principio, la paloma intentaba escapar, pero gradualmente dejó de resistirse. Llegó el día 21, al final de la tercera semana de maltrato, y el humano decidió no hacerle nada. La paloma reaccionó de inmediato, mostrando agradecimiento al humano al rozar su rostro con su mano.

El fascismo es una ideología, movimiento político y forma de gobierno totalitaria y de extrema derecha que surgió en Europa a principios del siglo XX, inicialmente liderada por Benito Mussolini en Italia.
Es el uso del Estado para reprimir a los ciudadanos.
Para entender el concepto desde una perspectiva histórica y sociológica, sus pilares fundamentales se dividen en las siguientes categorías:
Principios ideológicos fundamentales
Ultranacionalismo: Se exalta la noción de patria, raza o nación por encima de cualquier derecho individual, buscando a menudo la pureza cultural o territorial.
Totalitarismo: El Estado controla de forma absoluta todos los aspectos de la vida pública y privada ("Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado").
Culto al líder: Concentración total del poder en una figura carismática dotada de autoridad incuestionable, a quien se le rinde devoción mediante propaganda masiva.
Militarismo y violencia: La fuerza física, la guerra y el orden militar se consideran herramientas legítimas e ideales para alcanzar los objetivos nacionales y someter a la oposición.
Las tres negaciones del fascismo
El fascismo se define fuertemente por lo que rechaza de manera tajante:
Antiliberalismo: Rechazo a la democracia representativa, el parlamentarismo, el pluralismo político y las libertades individuales.
Anticomunismo, anti-izquierdismo: Oposición radical a la lucha de clases, al marxismo, al internacionalismo obrero y a los derechos humanos.
Anticonservadurismo tradicional: Aunque solían aliarse temporalmente con élites conservadoras para alcanzar el poder, rechazaban el orden social antiguo y buscaban crear un "hombre nuevo" y un Estado revolucionario alternativo.
Modelo económico y social
Corporativismo: El control social se articula mediante corporaciones estatales que agrupan a trabajadores y patronos, prohibiendo sindicatos independientes y huelgas para forzar la colaboración de clases bajo supervisión estatal.
Intervencionismo económico: El Estado dirige la economía con fines estratégicos, tarifas, control de tasas, controles de precios, gasto expansionista justificándola en una autarquía (autosuficiencia), aunque respeta la propiedad privada subordinándola siempre a los intereses de la nación.
El fascismo debe comprenderse más por lo que ejecutó en la práctica (movilización de masas, uso del terror y exclusión radical de minorías) que por sus postulados puramente teóricos.

No hice nada
Cuando llegaron por los primeros,
yo no dije nada.
No eran de mi familia, no eran mis amigos, y pensé que aquello no me tocaba.
Cuando señalaron a los diferentes, yo tampoco dije nada.
“Será por seguridad”,
pensé, “algo habrán hecho”
. Y seguí caminando.
Cuando quemaron libros,
cerraron puertas
y llenaron las calles de miedo,
yo bajé la mirada.
No quería problemas.
Cuando comenzaron a llevarse personas,
algunos preguntaron dónde estaban.
Yo respondí:
“Eso no es asunto mío”.
Y mientras unos gritaban,
otros obedecían,
otros callaban,
y otros miraban hacia otro lado,
el miedo fue aprendiendo a caminar vestido de uniforme.
Después llegaron por mí.
Busqué una voz entre la multitud.
Busqué una mano que se levantara.
Busqué a alguien que dijera:
“¡Basta!”
Pero la plaza estaba llena de personas que,
como yo, alguna vez dijeron:
“Yo no hice nada”.
Y entonces comprendí:
El fascismo no siempre entra derribando puertas.
A veces entra lentamente,
una mentira a la vez,
un insulto a la vez,
un silencio a la vez.
Y cuando finalmente llega a tu puerta,
puede que ya no quede nadie con fuerzas para abrirla.
Muchas personas confunden el fascismo de derecha con socialismo o comunismo, sin darse cuenta de que el fascismo no es un sistema económico, sino un sistema gubernamental.
El fascismo toca la tecla indicada. En EE.UU., utiliza el racismo como bandera. En Latinoamérica, el racismo se refuerza con clasismo. Los estados más ricos tienen ventajas para aplicar este sistema. El fascismo entra en el sistema de autoritarismo y, por ser de derecha, los beneficiados siempre son los más pudientes que, a través de la persecución, eliminan cualquier contrincante presente y futuro. Es una relación simbiótica entre el gobierno y empresarios, pero no pequeños empresarios, hablamos de los verdaderos empresarios, los que controlan un país completo.
Generalmente llegan al poder legalmente. Siempre hay una insatisfacción general, ya sea de partidos tradicionales o, por ejemplo, en Alemania, después de la Primera Guerra Mundial, países como Francia la estrangularon y se llegó a vivir la inflación más alta de la historia del mundo a través del Tratado de Versalles.
Actualmente, países como China, Rusia, Venezuela, Cuba, viven en estos sistemas totalitarios. Vemos cómo poco a poco, el totalitarismo entra en EE.UU. Primero contra los inmigrantes, luego usarán otras minorías, mientras tanto venden la idea de que si no siguen en el poder llegará un comunismo. Encacapuchados andan en las calles entrando a casas sin órdenes de jueces, asesinatos de americanos a plena luz del día recibiendo disparos, represión general, entran a los negocios a meter presa a la gente, no les hacen juicio, los envían a otros países y como dice el poema, como no era conmigo, yo no hice nada.
Paradojicamente, el autoritario lo dice a vox populi. No lo esconde. Toman control de la justicia del país, crean nuevas constituciones, amplían sus poderes, la reelección es un hecho.
Razón tenía Platón, cuando dijo que todas las democracias son caóticas. Aquellos en el poder, siempre son los menos preparados y algunos votan por la oferta de protección y venganza y otros ni lo piensan, simplemente les atrae. Ese tipo de personas tiene memoria selectiva y son capaces de autoconvencerse de que jamás apoyaron a un tirano.
Por supuesto, las implicaciones económicas son nefastas. Los autoritarios crean guerras, quitan la electricidad, quitan el agua, no les importa si el país produce o no, cuidan sus fuentes de ingreso y más nada, el que le molesta o lo asesinan o lo destruyen. Las mejores mentes abandonan el país y los países entran en pobreza total. Las empresas cierran, no hay inversion, Por eso muchos lo confunden con sistemas económicos.
No te comportes como la Paloma; los gobiernos están para servirte a ti, no al revés. Al final, quienes anhelamos la libertad somos una mayoría considerable capaz de derrotar a quienes nos perjudican.
Ese es otro Secreto de Economía.
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